martes, 18 de octubre de 2016

Dota 2: Cuando la fantasía se vuelve realidad.


La personalidad es un factor importante que determina si eres propenso a desarrollar una adicción al internet. 

 Jóvenes jugando Dota2. Foto: Diario La República.
Cada vez son más los adolescentes y jóvenes que viven hiperconectados a los juegos online.  El Dota 2 es un juego multi jugador de estrategia en tiempo real, se forman dos equipos de cinco jugadores, el objetivo es destruir las estructuras rivales con ayuda de los personajes llamados “héroes”. Existe un campeonato mundial en el cual participo un equipo peruano y quedaron entre los finalistas. Pero ¿este juego es capaz de alterar la personalidad de una joven adolescente desencadenando conductas que podría afectar su vida para siempre? 

Hace unos días, el Ministerio Público indico que la confesión de Erik Espinal Hernández (20) sobre el asesinato de su “amiga” Marielena del Carmen Chumbimune Anyosa (20), no es motivo suficiente para sentenciarlo. El informe psiquiátrico señala que Erik Espinal Hernández es esquizofrénico paranoide y no un psicópata. El jurista, Roberto Miranda, indicó que de tomarse en cuanta este diagnostico, Erick Espinal podría quedar libre de la cárcel.  Y según el diario Trome “el asesino era conocido en el mundo de los videos juegos por ser campeón de Dota 2”. 
La comunidad de jugadores de Dota 2, desconoce a Erik Espinal Hernández como campeón de este juego. Freddy Enciso, dueño de Triple T (cabinas de juego) y jugador de Dota2, asegura que el joven llevaba muy poco tiempo jugando Dota 2. Es mentira entonces que él haya sido campeón, y le molesta de sobremanera que se comparta esa información porque perjudica a las personas que ven esto como lo que es: un simple juego. 

Es cierto que se puede desarrollar una adicción al internet, pero en muchos casos ocurre si uno posee una personalidad inestable, boderline o de perfil psicopático. Esto ocasiona que el joven o adolescente confunda la realidad con la fantasía y se vuelva agresivo. Está en manos de uno mismo controlarse antes de llegar a estos extremos, pero si ya se convierte en un problema, lo mejor es pedir ayuda de un especialista.