martes, 6 de diciembre de 2016

La línea entre lo comercial y lo profundo (A propósito del nuevo Ministro de Cultura, Salvador del Solar)



Siempre se ha hablado que el cine peruano solo aborda temas de terrorismo, drogas, sexo e incluye muchas lisuras. Pero esta “corriente” de cine incluye muchos factores. Por un lado, hemos tenido una etapa muy fuerte de violencia interna y aún vivimos con algunos estragos de ello; por el otro lado, el narcotráfico en nuestro país es una gran industria que no puede dejar de estar en el ojo de la tormenta. Entonces, ¿qué pasa con el cine? El cine, como todo arte, va a tratar de reflejar la realidad en la cual se vive, el contexto histórico, social, económico en el cual está pauteada esa película, y como país hemos sufrido mucho con el terrorismo y el narcotráfico, entonces, todos estos temas son parte de una manera de mostrar nuestros problemas, de enseñar historias que pueden ser reconocidas por todos los peruanos, de identificarnos de una u otra manera con lo que estamos viendo. Sin embargo, ha habido un despliegue de otros temas, al mercado del cine peruano ha ingresado un cine comercial. Comedias, melodramas e historias bastante simples han ido llegando a las salas de cine peruanas. ¿Está mal? No, no está mal. El cine es una industria, y responde a diversas necesidades. Los peruanos promedios van al cine a pasar un buen rato, a reírse, a dejar de pensar, y estas películas “comerciales” responden a esa demanda.

Pero, ¿cómo diversificar el cine peruano? Si bien, hay un auge del cine comercial, no se debe dejar de lado al cine profundo y que te hace reflexionar, como “Magallanes”, “El Elefante Desaparecido” o “El Evangelio de la Carne”. Es momento de explorar todos los mercados y públicos que pueda tener el cine peruano.

Si bien, en la capital ha explotado el cine comercial, en provincia el cine que más abunda es el de terror, esas películas deberían llegar a todo el país, haciéndonos ver que el cine peruano ya no solo es terrorismo, sexo, drogas y lisuras, sino que hay todo un mundo por recorrer.

Al final, si recién estamos comenzando la época del apogeo cinematográfico en Lima, ¿Por qué solo limitarnos a un género?




No hay comentarios:

Publicar un comentario